“Però la nostra missió és parlar / Donar llum de paraula”
Miquel Martí i Pol
Por Fernando Redondo Benito
Cervantista y Presidente del Centro UNESCO Castilla – La Mancha
“Pude haber oído o recordado palabras, imágenes, flores o frutos, animales o aves, ríos, océanos. Sólo escuché música. No lo explico. Tampoco lo imagino. Lo atestiguo.”. Son palabras de Carlos Fuentes, escritor mexicano, Premio Internacional Don Quijote de La Mancha y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Castilla – La Mancha, entre otros importantes galardones, que nos sirven para introducir, para establecer, para buscar la melodía y la armonía, los acordes, del 17 Festival Internacional de Música de La Mancha, acompañado de las ya celebradas Jornadas Interculturales sobre Música y Cultura de Paz, junto a los Nacionales de Música “Diego Ortiz”.
No lo explico, tampoco lo imagino, lo atestiguo... ¡Música! Porque nuestra misión, como expreso en el título, es “dar luz de música”, parafraseando al poeta catalán y universal Miquel Martí i Pol. Dar luz de música como un juego de espejos. Un juego donde la protagonista se convierte y es, en sí, una lengua universal, un idioma compartido, la máxima expresión de la cultura, porque, como he afirmado en Quintanar de la Orden, si la cultura es comunicación, la música es su esencia.
Una esencia, la música, que nos une, que nos incluye y transforma, que nos imagina y crea, que nos integra e influye, que nos hace dialogar y, a la vez, nos hace viajar. Es la música que en Quintanar de la Orden, a través de las actividades ya mencionadas, nos otorga la posibilidad de crecer musical, intelectual y culturalmente: una posibilidad unida a solidaridad moral e intelectual de los pueblos del mundo como proclama la UNESCO.
La Asociación de Amigos de la Música de Castilla – La Mancha cree en esa misión, por eso otorga al Festival de Música de La Mancha una fuerza creadora, una fuerza que no se limita únicamente a La Mancha, y que ha traspasado fronteras, ha unido y nos ha abrazado desde una fraternidad compartida, consiguiendo, al fin y al cabo, una posición generosa y abierta donde los músicos son protagonistas, pero donde esencialmente la ciudadanía ha constituido, por pasión y entusiasmo, una escuela de música donde la creación nunca reposa porque aún no concluye su máxima tarea: seguir creando, componiendo, interpretando y haciendo música de la mano de los mejores músicos de Castilla – La Mancha y del mundo.
Crear, componer, interpretar, ¡lo atestiguo! Como ha acontecido este año con la presencia de Tomás Marco y Manuel Millán, con dos obras de estreno que desde ya han enriquecido el panorama musical de Castilla – La Mancha. No es de extrañar, por ese motivo, que en el pasado Día de Castilla – La Mancha fuera un músico y compositor, Jesús Villa Rojo, el que recogiera la Medalla de Oro de nuestra Región. Un gesto, un momento, una acción en la que estábamos representados todos los músicos y todos los amantes de la música de esta Región, porque Jesús Villa Rojo, por cierto uno de los grandes amigos del Festival de Música de La Mancha, representó la fuerza integradora de la música.
Música que integra, que ayuda, que calma, que tiene un poder curativo y paliativo, que surge desde un equilibrio entre “lo artesanal, lo artístico y lo humano”, con un compromiso que surge con un mensaje propio y también con los demás, como recientemente declarara José R. Pascual – Vilaplana. En sí, como también afirma el músico y director Javier Illán, la música es una “herramienta integral para mejorar la sensibilidad y la capacidad creativa de las personas. Con la música se mejora la formación de los individuos, se educa mejor a las personas y, por tanto, se crea una sociedad mejor”.
Y bien lo decía y señalaba Cervantes, en El Quijote, al afirmar que “donde ha música no puede haber cosa mala” y donde existe música ya poseemos el “indicio de regocijos y de fiestas”. ¿El regocijo y la fiesta? En el Festival Internacional de Música de La Mancha, expresión y manifestación del valor de la enseñanza musical, pero sobre todo de la apuesta de la pedagogía musical como herramienta para el desarrollo sostenible y sostenido de los seres humanos.
Reconocimiento y trabajo, por tanto, para la Asociación de Amigos de la Música de Castilla – La Mancha, Quintanar de la Orden, el corazón de La Mancha y el impulso musical que estamos viviendo, que no se limita únicamente a La Mancha, porque ha adquirido y adquiere cada vez mayor relevancia internacional, que aporta y en la que trabaja, además, una mujer, compositora y amiga de la música como Consuelo Díez, siendo el primer Festival dirigido extraordinariamente y con una acertada mirada de mujer.
Es por todo ello por lo que podemos decir y afirmar que la música es nuestra misión, la palabra es nuestra fuerza: Castilla – La Mancha es música, es palabra y es luz de música.


0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada