
La comunicación se establece como fuente de nuevas estrategias a favor del desarrollo y la paz de los pueblos del mundo, contribuyendo en un nuevo enfoque de la diversidad cultural que tenga en cuenta su índole dinámica y los desafíos a la identidad relacionados con el cambio cultural
Cultura para la Paz y Comunicación para la Paz se convirtieron en los objetivos que dirigieron los pasos en el viaje de cooperación cultural y universitaria que realizara a la Escuela de Comunicación de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí en México. Un viaje en el que quise manifestar y afirmar, una vez más, que la fuerza de la palabra y el valor de la comunicación debe servirnos para transitar urgente y necesariamente de una cultura de guerra para una cultura de paz y de la paz.
Unas reflexiones, realizadas y compartidas en el Año Internacional de Acercamiento de las Culturas, con las que establecemos la comunicación como fuente de nuevas estrategias a favor del desarrollo y la paz de los pueblos del mundo, porque entre todos debemos contribuir a un nuevo enfoque de la diversidad cultural, que tenga en cuenta su índole dinámica y los desafíos a la identidad relacionados con el cambio cultural que vivimos en el Siglo XXI.
Es cierto que vivimos momentos abiertos y complejos, tantas veces desafiantes y espoleados por la incertidumbre, pero precisamente por eso debemos ser capaces de lograr que la comunicación para la paz contribuya firmemente: alimentando desde la diversidad, tejiendo desde el diálogo y la conversación, alentando desde el saber y el compartir.
Nuestro objetivo debe ser el de contribuir desde la comunicación a la educación, la paz y el desarrollo, porque necesitamos de comunicación para la ciudadanía, de comunicación para la participación y el compartir, aportando valores solidarios, trabajando desde la participación y promoviendo la movilización social, porque únicamente de este modo lograremos que la acción responsable de la comunicación establezca los frutos que perdurarán para relacionarnos como Humanidad de manera más coherente, sensata y activa.
Sumar voces para hacer caminos
Recientemente, Federico Mayor Zaragoza, Ex – Director General de la UNESCO y presidente de la Fundación Cultura de Paz, destacaba y señalaba algunos aspectos interesantes e importantes de la intervención que Eduardo Galeano realizaba en Madrid, en la reunión convocada por IPS y la AECID.
Destacaba Mayor Zaragoza la afirmación de Galeano de que “nos quitarán el habla, nos inmovilizarán... pero no podrán quitarnos las ideas ni la verdad”, y también compartía con nosotros la anécdota con la que Galeano terminó su intervención, en la que decía: “Un hombre viajaba de un pueblo a otro con dos mulas. En una iba él, en la otra un arpa. Le asaltaron y le dejaron maltrecho. Cuando recuperó el conocimiento exclamó: Se llevaron las mulas y el arpa. ¡Todo me lo han robado... menos la música!.”
“¡Todo me lo han robado... menos la música!” Y precisamente la música y las palabras deben servirnos para sumar voces y hacer caminos en estos momentos donde, como hemos compartido en la Escuela de Comunicación de San Luis Potosí, la comunicación debemos ponerla en valor para la ciudadanía y el desarrollo, porque únicamente entre todos podremos dar los pasos hacia la coherencia y el nuevo Humanismo del Siglo XXI, que nos ayude en estos momentos de inmensa perplejidad ciudadana, pero de importancia radical en los avances de las sociedades y los pueblos del mundo.
Un siglo XXI donde la música, por otra parte, esa música que nos han dejado, podemos encontrarla en las Redes Sociales y la Comunicación para la Participación, para el Compromiso, para la Acción, contribuyendo desde la creatividad y logrando poseer una tensión humana que sirva para crear, para otorgar propuestas y emprender, para lanzar ideas, porque esta nueva comunicación del Siglo XXI debe estar basada en nuevos paradigmas de intercambio, donde la escucha activa es primordial, la conversación y el diálogo esenciales y la horizontalidad y transversalidad en la acción es esencial.
Una comunicación, la que se manifiesta en las Redes Sociales, que nos brindan nuevas posibilidades y nuevos espacios de diálogo: a) presentándose como espacios de fortalecimiento de los lazos sociales y de redes ciudadanas; b) brindando la oportunidad de discernir y difundir una perspectiva y mirada diferente a la transmitida por los medios masivos de comunicación; c) nos permite la articulación para reunir y unir esfuerzos; y d) favorece la generación de acciones solidarias, porque contribuyen a la toma de conciencia y compromiso de los ciudadanos en situación de injusticia e indignidad social.
Una nueva Comunicación para la Paz que se fundamenta en la acción de los ciudadanos, que no únicamente reciben sino que emiten información, porque los ciudadanos nos convertimos en actores y participamos activamente. Una comunicación que sirva y otorgue al ciudadano la información necesaria donde no exista dato al que no llegue, donde no haya brillo que no atisbe, donde no haya rareza que no examine, donde no haya voz que no clasifique y estudie, posiblemente un diálogo que emerge con la pasión de un arqueólogo.
Los medios de comunicación son esenciales para los momentos que vivimos, y debemos contar con ellos, con el objetivo claro de fomentar un nuevo periodismo que abrace el Humanismo del Siglo XXI.
Medios de comunicación que trabajan, en todos los lugares del mundo, por el desarrollo y la paz, que contribuyen para que los ciudadanos, como Humanidad, conjunto diverso y solidario, sociedad y ciudadanía, podamos liberarnos del miedo, contribuyen en la formación de ciudadanos valientes y participativos, como bases esenciales para conseguir otro mundo nuevo posible.
Mundo nuevo en el que todos seguimos soñando, pero sobre todo y ante todo un mundo nuevo en el que todos participamos y trabajamos para hacerlo realidad, para convertir ese sueño en una nueva conquista y realidad de todos los hombres y mujeres, porque de todos depende el esfuerzo colectivo como parte de la labor y responsabilidad tendente a fomentar el entendimiento mutuo y facilitar el diálogo intercultural.
Artículo publicado en la Revista CULTURA XXI, que edita la Asociación de Amigos de la Música de Castilla - La Mancha y en la Revista DINTEL Alta Dirección, editada por la Fundación DINTEL.
Por Fernando Redondo Benito, comunicador, especializado en Redes Sociales - Social Media y la Comunicación 2.0. Community Manager. Participa en el desarrollo de Planes de Comunicación 2.0 para el Tercer Sector.


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